27.5.08

AY

Decido proseguir a otro ritmo. La actualidad es una ruina. Por partes: no hay dinero, no hay tiempo, no hay ¿ganas? Definitivamente lo tercero viene dado por los otros dos factores. Mi cruzada de hoy es contra el mileurismo, decido que no existe y sin embargo sé que los veo y creo que tienen el mismo derecho a quejarse, escucho sus canciones protesta, suenan realmente conmovedoras, imito ese sonido con mi teclado, lo mismo también suena evocador, conmovedor, creador, arrebatador, fijador o conquistador.

Ay en hebreo antiguo significaba lo mismo que ruina, al menos según la Biblia.

Los mileuristas que se refieren a ellos mismos con ese nombre aún creen en la felicidad. Todo el que se quiere enrolar en un barco aún cree en la obtención de un estado de buen karma. Yo mismo quiero mejorar el mío sin saber lo que significa realmente esa palabra, karma:

karma.

(Del sánscr. karma, hecho, acción).

1. m. En algunas religiones de la India, energía derivada de los actos que condiciona cada una de las sucesivas reencarnaciones, hasta que se alcanza la perfección.

2. m. En otras creencias, fuerza espiritual.

Como dicen los Lendakaris muertos, se me han cerrado los chacras, se cerraron hace tiempo.


Mi cruzada es contra los que dicen mileurismo y contra los que tratan de que cuaje la enésima fuerza espiritual; es decir, creo en su bondad, tal vez el término cruzada es demasiado poco sutil, qué tal si digo que los que hablan de mileurismo, de chacras o de quads son mis enemigos espirituales; no quiero que nadie piense que quiero desentenderme de las reglas, es un enfrentamiento ideológico y abstracto. La próxima vez que comparta la barra de un bar con alguien que me habla de Quads no tendré presente este texto, es más, probablemente no me gustarán la mayoría de las opiniones que vierto en contra de estos tipos. Dirán que soy un hipócrita ¿quién lo dirá? vosotros, es decir, yo.

Los chacras levantan pasiones hoy día. Y lo del tantra, en fin. El sexo tántrico a mí me parece una exageración; nada en lo que participe a tantos niveles me compensa como para estar días enteros haciéndolo; ya sé que el tema no trata exactamente de la duración, que se produce una especie de resurrección y se descubre de qué va el pastel cósmico, pero no me convence.

Es como el tema del mileurismo, una cosa para pasar el tiempo y quien pasa el tiempo por todos en España es El país y el colorines, o País Semanal, guía espiritual del pensamiento post nueva ola, post 68, post tal y preparado para presentar la polémica de la semana, como esa de los cocineros ¡Vamos coño! Cianuro no darán, y si lo dan será sólo o con leche, igual que en cualquier bar de polígono.

Si consiguen colocar a esta generación la etiqueta de los mileuristas estará marcada para siempre como la edad que quiso dar pena antes que luchar. Luchar, je je, pero, ¿dar pena? ¿Presentarse como un atajo de conmovedores estudiantes de medio pelo ante el resto del mundo, decir de uno mismo: por la tele me llaman fríki o mileurista? Ay.

En otro momento, posiblemente junto a la barra, defenderé el derecho del individuo a hacerse con un buen Quad para destrozar los últimos restos de bucolismo. Si me pillan con la guardia baja es probable que diga que en la India está la respuesta.

En cambio, de lo de los mil euros tengo que hacer una cruzada, ya ven, qué tonterías nos motivan. Será porque no los cobro. Es la más burda y real conclusión que podéis sacar de todo lo que he dicho.

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