8.10.08

Suponer y suponer

Pensaba que era joven para militar, pero aquí estoy, como único militante de Tres Visitas.org –se descubre que fue un descuido comenzar a escribir en un blog, sin embargo… Sin embargo ¡ni pa’ tomar impulso!, inasequible al desaliento, pedaleando hasta la derrota final. La gente de mi grupo anda con el runrún: unos piensan que se me ha olvidado poner citas, otros que siempre las puse para suponer (concepto galdosiano del término: 2.). Respondo que las citas como la tierra, las ideas y las otras citas son para quienes las trabajan. Van más allá e insisten, y yo les suelto una que no tengo que transcribir:

El elemento autobiográfico no lo descarto; descarto la literatura confesional por sistema, y sobre todo la sinceridad como valor literario.

Van más allá, siempre piden más (la militancia es como una tenia). Dicen ¿eso es lo mejor que has encontrado? Y yo les digo que no, lo mejor es otra cosa, pero hay que contextualizar, de hecho hay que hacer un post ad hoc sobre la movida barcelonesa, (¡el compañero escurre el bulto! Claman) Y yo, pusilánime busco, corto y pego:

Es baratísimo y mediocremente esteticista enfrentar la retirada de la cansada “gent divine” hacia sus casas con el amanecer de la población obrera de la ciudad industrial, tan burda y grotesca como enfrentar el cromo del rebelde de provincias, morado de tinto, al del campesino de los alrededores, que se levanta a aquella misma hora porque oye quejarse a la cerda.

Me dicen que es pequeñobloguer colocar dos citas distintas del mismo autor, pero otros compañeros están muy entretenidos mirando el texto, analizando si es conveniente o no utilizar la palabra “cerda”. Vázquez Montalbán lo hubiera puesto más fácil si en lugar de cerda hubiera puesto cerdo, medito. Me piden que no medite porque Tres Visitas no es un escenario para que cada quien suelte su pedrada: lo dejamos suficientemente claro entonces (entonces es el primer post, entonces todavía no sabía que todo eran pedradas y amasar viento) y sin embargo, mientras sueltas tu pedrada, miras atrás y hay algo que no te convence del todo (¿porqué no haces caso a ese pequeño matiz que se te instala?) Porque uno siempre tiene la sensación, y eso tal vez lo dijo Montalbán, tal vez fue Bolaño, de que no ha escrito lo que se merecía escribir. Antes de ser demasiado estrictos con el compañero (digamos quizá camarada) es mejor que publique: publicar es digerir y que yo sepa todos digerimos, a pesar de que no hayamos comido precisamente delicatessen.

¿Tienes algo en contra de las acelgas con patatas, especie de pequeñoburgués?

Por supuesto que no, sólo digo que.

(Y veo que continuará ad infinitum)

Por supuesto, estoy muy contento. No tengo ninguna queja.

Evitemos sin embargo el exceso de entusiasmo ni las loas a la propia vida, que de ésas ya se encarga mi amigo Jacobo. Mal que bien, en mi colectivo monográfico me aceptan con esos tics de pequeñobloguer/pequeñoburgués. Nadie regala flores: a la militancia hay que currársela cada cierto tiempo, sea una o sea trina.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Saludos, pequeñoblogger/pequeñoburgués.
Adelante con el pedaleo.
Valeriana G.

hamlet dijo...

ni sé tampoco expresar mis penas con arte.