Acabó el bachiller con sobresalientes. Acabó su carrera de Derecho con notables y se afilió a un partido político moderado, aburrido, triste y feo. Cuchín daba jabón a su jefe:
—Don Francisco, muy bueno su editorial de hoy. ¡Qué nervio, Don Francisco! Don Francisco, así acaba usted con la oposición en un mes. Don Francisco, esta noche tenemos fiesta en mi casa ¿Podrá usted acudir? Mire, Don Francisco, que la fiesta es en su honor.
Creo que le estaba tocando la moral a su señora madre y en medio se cruzó su partido y el otro. Pons debe pensar que esto es una democracia o algo parecido, y que si la reina dice lo que le sale del papo, él puede hacer lo propio. Después de tanto tiempo no sabe quién manda en casa. Se le ve muy europeito. Yo creo que no encaja con el capilleo y las capeas, pero no voy a ser yo quien lo diga, más que nada porque no quiero acabar pareciéndome a Antonio Burgos.
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A Barack Obama le pasa como a Zapatero, que se beneficia de que la gente piensa que los flacos somos más honrados. Antes no era así; los flacos, en las novelas de Dostoyevski estaban todos locos –¡místicos!- pero ninguno habría podido ganarse la confianza del pueblo (sólo de los niños, recordar el final de los Karamazov). No es que se lleven los mandatarios orondos pero venimos de un tiempo en el que ha primado la mesura, el justo término medio. Los líderes flacos triunfan en los malos tiempos porque parecen lanzar este mensaje: “eh, yo sé lo que es pasar las de Caín, ¡salgamos juntos de aquí!”
Sin embargo, es una gilipolléz. Creo que ya sabéis por qué… Así que el otro día estaba en el autobús haciendo como que leía, y me tope con esta frase que ya la he soltado en otro sitio en el que también me quiero hacer querer:
Las personalidades admirables en quienes se personifica el sistema son bien conocidas por no ser lo que son; han llegado a ser grandes hombres descendiendo por debajo de la más mínima vida individual, y todos lo saben.[1]
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Otro escuchimizado celebra aniversario estos días, y en el periódico han hecho una ronda de preguntas a algunos escritores sobre cómo prefieren catarlo, si en la cama o en la mesa. Hay uno de ellos que contesta indignado y se muestra bastante sarcástico: “parece mentira que un periódico como el vuestro se una al proceso de santificación de Bolañez, flaco favor hacéis a la cultura alimentando el mito, sois unos snobs, os odio”.
No le falta razón, al tipo. En fin, yo soy bolañecista a tope, eh, que nadie sospeche de mí porque yo ya me he caído del caballo y me he rebozado por el lodo; pero de todos modos creo que nadie se ha planteado hacer un especial de seis páginas sobre Mújica Laínez o sobre Manuel Puig y nadie en su sano juicio se plantearía hacer un elogio de Vargas Llosa -¡vade retro!
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Y ya por último, crónica social. Llegó el postergado momento de reencontrarse con los compañeros de cole. La peña ha hecho piña en el facebook y los colaterales nos acercamos a un bar para guiris (¿por qué esta clase de eventos se hacen en bares que son como decorados, como las Cuevas de Luis Candelas y otros peores?); a algunos les he visto de vez en cuando, a otros sin embargo no les volví a ver desde que salí del colegio (que fue como dos o tres años después de que saliera oficialmente). Yo creo que ya sabéis lo que significa este rollo: palmaditas en la espalda, qué gordo, qué calvo, qué guapa, qué decadente, etc.
Yo fui de los decadentes. Venía de otro bar con el morro ardiendo y sólo se me ocurrió ponerme a decir barbaridades, a gritar tonterías a voz en cuello y escucharme lejanamente, apuntando, minucioso, los detalles de la pérdida de papeles más absurda en el momento menos apropiado. No sé si recordáis el comienzo de Ampliación del Campo de Batalla, bueno pues más o menos igual.
Terminé leyendo el Metrópoli en la parada del bus.
1 comentario:
los flacos sois más honrados?
que quién? que los gordos?
y a las flacas se aplica? o porque ligan más se pervierten y engordan en ruindad?
honrados en qué sentido?
devolverías 20000 dolares si te los encontrases? renunciarías a cantidades de cero por una entrevista en latele?
honrado en plan morenito de rayos uva?
hace falta ser flaco para descender por debajo de la más mínima vida individual?
ay, que crudo lo tengo...
mi gozo en un pozo, nunca seré la 44 presidenta de nada...
besitos..
dasista
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