26.5.09

Tal cual lo dicen

Hace unos años ya, leí en alguna parte lo que era un cool hunter. Los americanos, que nos sacan años de ventaja, que tienen expresiones para definirlo todo, se inventaron este término, que también incluye una minuta porque uno no puede estar buscando cosas y gente guay sin tomarse unos cócteles en ese bar de la calle Argumosa con flores en los manteles, o pasearse por las tiendas de Argensola sin comprarse si quiera un afiche con el careto de Audrey Hepburn. Es obvio que un cool hunter no puede ser un cutre que vive en una casa con suelos de gres y muebles de Tu Mueble en Portazgo, sino un profesional de la publicidad o un chico de familia bien (algo que suele combinarse con pasmosa frecuencia).

Óyeme, y resulta que los cool hunter, o la gente guay, por castellanizar la movida, a pesar de todo siempre van con retraso ¿no te parece? Es decir, ayer en la página de El País y hoy en la de El Mundo anuncian una exposición sobre los quinquis de los '80 y todas esas películas de navajeros, ya sabes. Diseño y merchandising mediante, los quinquis ahora son lo más in, aunque le robaran el bolso a las tías de los guays en su momento o se chutaran en descampados en los que ahora hay lofts. Y todo eso, que ya lleva unos años rondando –casi todos hemos ido a una fiesta donde se han pinchado a Los Chichos, muchos hemos visto Deprisa, deprisa, etc.– te lo devuelven hecho del material del que se nutre el grupo Prisa.

Hace poco me mandaron unas declaraciones de Amador Fernández Savater en las que decía a un periódico extranjero: “El País es la manera que tiene una generación (la generación que ha impuesto la cultura consensual en España) de decirte todas las mañanas eres una mierda”.

Tal cual lo dice.

Mientras el jodido Tentaciones y el super-elitista Babelia, cada uno por su lado, se afanan por desactivar cualquier mensaje que vaya contra los intereses de esa generación, los cazadores de lo cool recopilan toneladas de inconsciencia, para allanar el trabajo del Babelia y otorgar cantidad de temas al puto Tentaciones, uno de los diseñados cánceres de la cultura actual.

Ahora los quinquis son lo más, por su uso del lenguaje, porque están muertos o como si lo estuvieran, porque de los quinquis de ahora ya se ocupan las reformas laborales y las reformas de extranjería, y los jueces, y el populismo punitivo. Porque de aquellos quinquis… como que la culpa la tenía Franco o algo. Y ahora el equivalente trabaja como ayudante del director de recursos humanos en una empresa de coaching.

Mañana, cuando la gente guay deje de encontrarle gracia a ponerse una camisa de lunares y escuchar la de Juan Castillo, volverán a por otra píldora de novedad para vendérsela después a ese periódico y, si dejara alguna vez de haber punkies o jevatas, ten por seguro que serían objeto de mucho más caso, porque lo que vende es lo que está muerto y lo que uno puede llevase a su casa de Portazgo para ponerla como en ese cuadro pop inglés del que ahora no recuerdo el nombre. Aquello que los corrientes compramos un minuto antes de que pase de moda.

“El poder vive de la ocultación. No crea nada, recupera. Si creara el sentido de las palabras no habría poesía, sino únicamente ‘información’ útil. Nunca nadie podría oponerse al lenguaje y todo rechazo le sería exterior, puramente letrista ¿Y qué es la poesía, sino el momento revolucionario del lenguaje, inseparable como tal de los momentos revolucionarios de la historia y la vida personal? El embargo del poder sobre el lenguaje es asimilable a su embargo sobre la totalidad”.

Internacional Situacionanista número 18.

Recogido por Servando Rocha en el artículo ¡Cerremos las escuelas de Bellas Artes! Historia y eclosión de King Mob.

“King Mob. Nosotros, el partido del diablo”

La felguera ediciones, 2007.


“Just what is it that makes today’s homes so different, so appealing”
Richard Hamilton

2 comentarios:

Anónimo dijo...

En cuanto a ropa ya llevan dándonos la paliza un par de años, para mí sigue siendo inexplicable qué de gracioso tenían los 80; quizá ha seguido extendiéndose poco a poco a todos los ámbitos y, coincidencia o no, ha muerto Antonio Vega y es una gran oportunidad para seguir "hunting"; reportaje del Vaquilla que vi hace relativamente poco... Suma y sigue.


La parte realmente mala es que tengo la sensación, ya desde hace algo más de un año, de que el caballo está volviendo a lo grande.

Creo que hay ciertas circunstancias sociales que se están dando de nuevo, por aquello de los círculos. Y porque es bastante probable que las "nuevas generaciones" le hayan perdido el respeto que nosotros le teníamos. Quizá para ellos lo chungo sea el perico y el mdma.

En fin, afortunados los cool hunter que se quedan con lo "in" y dejan los despojos de la realidad a los demás.

Encantada de leerte como siempre.

Saludos.

Belén.

odradek dijo...

yo lo leería desde Benjamin, por un lado y el ludismo por otro. desde benjamin porque es una descarada estetización y una falsificación. se pierde de vista el tradfondo sociológico y político de la época, se obvia que en los reformatorios de la época había casi 50.ooo chavales y que el 25% de la población de entre 14 y 16 años estaba sin escolarizar. se olvida el trasfondo de miseria producido por el progresivo cambio de modelo económico. es decir, se obvia todo, hasta el mal gusto del que hacían gala aquellos arrabaleros y se juega a celebrar artísticamente toda aquella caspa. tiene una ventaja, es un arte fácil y suficientemente envejecido como para producir cierto efecto estético por lo demás perfectamente aséptico.
esto, como tantas otras cosas, también da asco.