20.9.08

Su semana, gracias

Estoy suscrito a uno de esos servicios que te mandan cada día una frase proverbial. Normalmente no tiene mucha gracia, pero la de hoy sí. Es de un tal Norman Birkett:

No me importa que la gente mire sus relojes cuando estoy hablando pero es excesivo que además los sacudan para asegurarse de que andan.

Bien explicado, ése es el motivo que me llevó a dejar de enviar emails a mis amigos.

No vale la pena seguir con eso.

La semana ha ido bien. Una noche, un tal Samba, una bellísima persona -dicen los vecinos- llegó very very puesto a su casa (a tres letras de la mía). Por lo visto se quería ir a Alicante a currar y su madre le pidió que lo dejase para más adelante. Como es un buen chaval, en lugar de hacer una locura, bajó a la calle y púsose a gritar a voz en cuello que Todos eran unos hijos de puta, unos rumanos, unos capullos. Después les pidió que fueran porque los iba a matar con sus propias manos (“¡Con mis propias manos!”). El chaval tiene fuerza para eso y más. Pasó de los gritos a la acción. Le sacudió un puño a la papelera y luego alzó con una mano el banco que nos puso el ayuntamiento y lo arrojó contra el suelo (se ha cargado la pata de acero).

Al cuarto “hijos de puta” me desperté. Eran las seis. Ya no pude dormir bien. Me imaginaba a un hombrecillo saliendo del portal en el preciso instante en el que el gigante del brote psicótico gritaba furioso “¡Con mis propias manos!”.

Esa historia, de momento, no tiene final.

Por lo demás, en el periódico me toca escribir sobre el tema vasco. Allí no opino y me va bien y le va bien al periódico. Ya hace unos meses que cerró el de mi pueblo, en el que opinaba con demasiada facilidad. Aunque creo que hice un par de columnas bastante buenas. La mejor, que trataba de la censura de la Banda Bassoti por parte del ayuntamiento, no llegó a salir porque para entonces la deuda era ya brutal.

Ahora hago las típicas chorradas que se supone que hacen los periodistas. Releo los periódicos pasados para que no se me escape nada, hablo con conocimiento de causa, bebo a solas, etc. Esta mañana he cogido el ABC –me lo trae mi cuñado porque en su curro lo compran- y he visto que hay un suplemento llamado Alfa y Omega (Semanario Católico de Información). He leído unos cuantos titulares y me he imaginado destilando vitriolo otra vez. Tiempo propicio para un retorno a Dios, La belleza que colma, Nuestra Esperanza no defrauda (no se refieren a Aguirre) Vuelven los valores (se refieren a Sarah Palin.) etc. En la contraportada Ingrid Betancourt exhorta ¿a los jóvenes? a que: “no se avergüencen de creer”. Ya no tengo tiempo, y menos para un retorno a Dios –sigo estancado en Mateo.

También anoche di unas cuantas vueltas en la cama. Tengo que hacer una cosa corta sobre McCain –en plan gracioso- y se me ocurrieron varias cosas que no valen: una, compararlo con el presidente de EE.UU. que sale en Hot Shots 2 (por eso de las heridas de guerra) Otra, reírme de su condición de héroe: ¿lo es por haber sido capturado por los vietnamitas? (¿es un héroe el pequeño Timmy por haberse caído a un pozo?) La tercera, pedirle a la gente que, por corrección política, no le llame títere (como sabéis el hombre no puede mover los brazos desde que se cayó del avión). Luego me puse a buscar frases sobre Alaska en un libro de Jack London para encasquetárselas a Palin, pero no encontré nada que me sirva.

Así ha sido la semana. Comprenderás que no hay motivo para ponerse a mandar emails explicándola.

Es suficiente con que el reloj ande.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Una frase que nos gusta mucho últimamente, y que tiene mi hermana pinchada en el corcho, es: "Morir es fácil, lo difícil es encontrar aparcamiento". Creo que es del actor que hacía de abuelo en Los Monster, pero tendría que confirmarlo. Igual se la puedes atribuir a algún detractor de Gallardón si llega la ocasión...

Ana.