27.7.08

Aún tiene la vida

Hablábamos sobre la crisis de los músicos españoles y yo dije que el peor caso es el de Serrat. Porque en veinte años no ha sacado una canción ni siquiera regular y lo que es más grave, ha ido a disco cada dieciocho meses. Si al menos se hubiera retirado, si viviera aún de sus viejos temas, pero es que él lo intenta, sigue componiendo. Qué pena de Serrat, dije, a pesar de que tiene diez o doce canciones estupendas, qué pena haber tenido talento y haberlo perdido. Eso le puede pasar a cualquiera –contestaron- si admitimos que tuvo su gracia, considerando que fue un referente, no nos debe extrañar que hoy día siga dispuesto a explotar el filón; en todo artista que comienza hay un ímpetu que le hace llegar a su clímax con rapidez, y desde ahí se produce una caída más o menos vertiginosa (suele llegar con la publicación del primer disco de grandes éxitos).

El derrumbe de Joan Manuel es un aviso a navegantes, a los del Mediterráneo y a los de cualquier otro mar: si existe un no sé qué grandioso, creador, evocador, si alguna vez existió aquello que llaman talento, es susceptible de desaparecer sin transiciones, de la noche a la mañana, como le sucedió a Serrat: nada hay más efímero que el trabajar bien. Quedan sus canciones, esas diez o doce, sí, pero son esas canciones las que subrayan el fracaso último; si hubiese muerto, tal vez… Pero no, ha vivido para ver que la suya era una curva descendente. No le deseamos mal, aunque a veces una muerte soluciona los problemas, fíjense en el caso de Paul McCartney: en un momento dado la gente se hartó de su boca de esfínter; como sus viejas canciones seguían molando, se decidió que el verdadero Paul había muerto. Ése que apareció después era un gemelo, con la misma boca anal; el recuerdo del joven Paul permaneció incólume para los ingleses. Lo mataron para que permaneciera (como los de Queremos Tanto a Glenda).

Joan Manuel ha vivido y es una pena. Debería borrar eso. Ya digo que no le deseo ningún mal, es más, aun así, mediocre como es, me cae bien, por mí puede seguir haciendo esas canciones sobre la abuela de Kundera y la cintura de Kubala -quiero que quede claro que no tengo nada en contra de la persona. Joan Manuel ha vivido decreciendo y eso es algo que le puede pasar a cualquiera: nació, cogió la guitarra, compuso diez o doce canciones, se extirpó un lunar, compuso morralla, y esperó a que le hicieran discos homenaje. Con todo el cariño que merece.

Me estoy dando cuenta de que se puede llegar a la conclusión de que criticar a Serrat es como criticar a la transición política: un inicio esperanzador, un declive profundo. Aunque es injusto para el cantante.

Otro aspecto del tema –lo señaló uno de estos- es ese tópico que dice que en España no se valora a los viejos cantantes, nadie es profeta en su sierra, dicen. Mostré mi desacuerdo inmediatamente: fijaos en Serrat, por no decir en Víctor Manuel, se les valora demasiado, hay una desproporción evidente entre lo que han hecho y el éxito que han tenido: en un país serio Víctor Manuel hubiera tenido que presentarse a una oposición para bedel de la SGAE hace mucho tiempo y, sin embargo, sigue haciendo galas a pesar de que no ha compuesto una canción decente en su vida. Serrat viviría en un piso modesto y se iría de gira por los pubs de su barrio, en lugar de hacer el Mucho Más que Cinco. Se les respeta demasiado. Se les ha dado lo que han querido.

Otro apuntó que ése es el motivo de que no hayan vuelto a escribir ni una letra regular. Sostiene que el éxito atrofia los reflejos. Además, esa gente se aprovechó de que la producción de discos había cambiado en todo el mundo: "poco más que azar, apertura política (que les permitió musicar a Machado, Miguel Hernández, etc.) y cintura para llevarse lo que se repartía, que en aquel entonces era mucho".

Yo le dije que Serrat tuvo talento pero lo perdió, que por eso era un caso raro, que sería más fácil de juzgar si estuviese ya muerto, pero quise que constara, ante todo, que no le deseo ningún mal.

5 comentarios:

Ten con Ten dijo...

Al final voy a tener que pagarte y todo: dos días de curro chungo y cuando enciendo el ordenador y te leo me hincho de reir y además disfruto con algo tan bien escrito. Gracias.

Saludos.

RGAlmazán dijo...

Oiga, menos mal que no le desea ningún mal.
Serrat es un genio y los genios tienen la debilidad de hacer también cosas malas que sin embargo se consideran buenas. Además un tipo que ha compuesto Mediterráneo, no le pida usted mucho más.
Y con respecto a Victor Manuel, es usted un exagerado. Hubo una vez un día que compuso alguna canción que no está mal.
Es un problema de generación, los payasos de la tele y su música estropearon una generación.

Salud y República

Lotte dijo...

Ah, ¿pero Serrat sigue vivo?

Anónimo dijo...

De acuerdo en todo.
Tampoco le deseo ningún mal a Serrat, porque para más inri es medio de la familia lejana.
No creo que sea un genio, aunque Mediterráneo sea genial. Un genio sabría cuándo no está a la altura. Y un genio no se juntaría con la calaña que se codea este señor.
Ya lo decías hace un tiempo. Las drogas de la supuesta transición fueron un gran engaño(Y si no lo dijiste tú, ya lo digo yo).
Saludos desde Buenos Aires con toda la tropa.
Ana.

odradek dijo...

creo que hablas de lo que yo llamo kitsch sociata, toda esa morralla establecida.
victormanuel es cualquier cosa menos un músico como su tronka es todo menos una artista.
mamoncín ya se sabe y juabina qué decir, éste si debió morir, aunque yo sí le deseo un mal: que se quede definitivamente afónico para no volver a oírlo en la puta vida.
otros opinan que gurruchaga es divertido. y todos llevan 30 años viviendo de puta madre gracias a una sola cosa: su apoyo al psoe desde el 82 y la decadente nostalgia vomitiva de lo peor de la clase media española -sin contar a los que admiran a aznar, claro.

una lástima, dos lástimas, tres lástimas