3.4.08

ACERCA DE LA VOLUNTAD

Sigamos. Ayer hable de los clones y luego me desdije. No pienso que haya un patrón, la verdad, cada uno elige su camino, eso es lo que nos enseña Barack, el Martín Lutero de esta generación. La voluntad siempre galopa destacada en la carrera de la raza humana. El problema, en mi humilde opinión, es que, sobre todo en el siglo XX, el humano comenzó a preguntarse si ese galope no nos estaría conduciendo más rápido al quicio del precipicio; el fin de la historia, como lo interpreto, evidenciaría que la voluntad puede ser tomada como un valor relativo más. No sé qué pensaría Schopenhauer que escribió sobre el “Triunfo de la voluntad”, y supongo que Obama, como político, como americano, discrepará acerca de la rebaja del oro de esta medalla. En otro tiempo yo estaría ensalzando la voluntad, escribiría acerca del gran valor de meterse en el metro a respirar virus a cambio de un sueldo ajustadísimo pero después de ver a amigos míos en bata, haciendo masters en el solitario de Microsoft, no me siento con ánimo para convencer a nadie de que el empuje sirva de nada. Confían en el estado asistencial del futuro y me sumo a su afán, a pesar de que no me gustaría aparecer en el nihilismo –al menos no tan pronto-.

Yo de momento me pongo chandals y me siento delante del ordenador a cambiar el aspecto del blog y perder por tiempo en el ajedrez. El día que me traigan una cesta básica ya no tendré que salir a pillar virus. Es posible que entonces crea en el sistema; éste habrá cambiado de manera formidable. “Cuando los esclavos sustituyan el mono por el chándal, vivan con poco, apliquen la estática para calentarse el culo, tengan calambres en los dedos de coger el ratón, piensen y sigan comiendo únicamente arroz con sal, entonces, sólo entonces habremos aterrizado en el futuro. Nadie será igual a otro a pesar de que las variaciones materiales serán mínimas, casi imperceptibles para alguien que no viva en ese estado. La homogeneidad es y será una divisa señera del ser libre. Hasta que llegue ese día, los visionarios que lo hayan aceptado serán considerados vagos, nihilistas, incluso inútiles. Es su labor resistir con las batas puestas. Aún no comprendemos que esa resistencia es su tarea y al mismo tiempo su disfrute, y que eso es lo que dota de sentido a su empresa” (V.Cohaagen “El Amor nihilista” Haarlem. 1982).

2 comentarios:

RGAlmazán dijo...

Bueno, bueno, bueno. Acabo de descubrir sin saberlo, en su bitácora, dos cosas. Una, que pierde al ajedrez por tiempo, luego entonces es que juega; a su dispo para una partida. Y la otra, mucho más trascendente es que según su teoría soy un adelantado y vivo en el s. XXII. ¡Viva el chandal, el ratón e "il dolce far niente".

Salud y República

Anónimo dijo...

Por mucho tiempo. Acepto esa partida, me voy poniendo el chándal para entrenar.

Salud.