Ayer me enteré que estos de Luther Blisset escriben para Berlusconi (en un medio suyo) y la verdad es que bastantes aspectos del libro lo justifican. Sin destriparlo, digamos que los medios de la revolución van siendo cada vez menos expeditivos hasta que se renuncia completamente a aquélla. Por eso algunos prefieren llamarla desde el principio utopía y se quedan tan anchos. Sobre los medios de la revolución he estado leyendo un libro que también recomiendo aunque no me acuerdo ni de la mitad. No le echen la culpa a El Hombre rebelde de Camus porque es un libro sensacional y celebérrimo. La revolución pone a muchos inocentes entre el martillo y el yunque. Que se renuncie a ella no significa que uno pueda ponerse a escribir para Berlusconi con la misma cara.
Leí eso antes de ayer en los comentarios de un blog que han hecho y que se llama Quién está detrás de Diagonal.
Diagonal es un periódico rojeras que dice que se financia con las suscripciones. Yo veo a los que trabajan en él y creo que dicen la verdad, pero váyase a saber, lo mismo tienen una cuenta abierta en Suiza o hay algún topo de la CIA metido, o todos son topos de la CIA y tienen a uno de los movimientos sociales moliendo café.
En el foro hay comentarios que asustan al miedo. Uno en concreto les pide que se autodisuelvan porque van en contra de los Movimientos Que Se Lo Curran De Verdad. Esta serie de Movimientos se caracterizan por que están llenos de reformistas que perjudican el trabajo de los que Se Lo Curran de Verdad, quienes pierden demasiado tiempo discutiendo con ellos sobre el Trabajo Que Se Podría Estar Haciendo. Uno de los que más se lo curra estaba sinceramente indignado con los del Diagonal, que no es que no se lo curren, es que directamente insultan a los que tienen claras las nociones de Trabajo y Movimiento Social. La conclusión de ese comentarista es que la única salida digna de los periodistas enemigos es el Harakiri: político para la mayoría, físico, en el caso de los reformistas más recalcitrantes.
Uno de los momentos históricos que analiza Camus en su libro es el auge y el tajo de la carrera política del francés Saint Just, cabecilla junto a Robespierre de los de la montaña. Camus reconocía en el primero el sentido de la justicia con que recibió su sentencia de muerte: quien a hierro mata a hierro termina. Otro de los personajes de Q marcha solo hacia las filas enemigas cuando considera que su Trabajo ya está hecho. Hay que agradecer que existan personas dispuestas a quitarse de en medio, da igual que sea de una conversación que de una revolución.
Sería importante ver lo que harán los que Se Lo Curran De Verdad cuando se les aclame como jueces de un tribunal revolucionario; sin embargo nada señala que se vaya a convocar de nuevo un tribunal revolucionario. ¿O es que alguien sabe más de lo que dice? Hay que preguntarle al topo.
2 comentarios:
Disculpe querido Pablo, y disculpe igualmente el afecto con el que me dirijo a usted, pero después de ser una visitadora (en el buen sentido ¡por dios!) de su tío, por cuyo blog le conocí a usted; aunque no nos conozcamos personalmente yo ya le tengo casi tanto afecto como a cualquiera de mis queridísmos sobrinos...
La duda que me asalta en este texto suyo es ¿a qué topo preguntar? ¿a aquél que quería saber quién se hizo aquello en su cabeza?
Reciba un cordial saludo de una de sus humildes lectoras.
Sra. de Jarl
Joé cómo me ha recordado el comentario a los F.deJ, FJDL, MLJ, y demás de LA VIDA DE BRIAN ¿a qué están jugando todos? y noi altre mirando
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