9.4.08

Los espacios intermedios

Hablaba de Chandler pero creo que iba más por Pepe Carvalho. A los italianos les pirra. Les encanta dar recetas. Yo creo que para cualquier lector es importante Montalbán. Igual que de otros –quizá mejores- se puede prescindir, es una gran pérdida huir de su interpretación de la realidad. Es mi opinión. Y sin embargo dije Chandler para internacionalizar mi alabanza: dos referencias, dos anglosajones, un problema de albionismo galopante.

Por el momento dejo la religión. Pasemos a otros temas.

La crisis así en crudo la he visto esta semana en mi puesto de trabajo. Han entrado veinte becarios del tirón. Ayer les estaban enseñando Photoshop. Los llaman becarios pero son talludos, seguro que alguno ha hecho la mili. Los que no somos becarios cobramos entre 607 y 810 euros al mes (depende de las horas que le eches), ¿cuánto cobrarán estos? Los veinte vienen por ETT.

En una de mis más lamentables intervenciones políticas, en los tiempos de la intemerata, me subí al estrado con una serie de ejemplos y escasos recursos para ilustrarlos ante un nutrido grupo de camaradas. Se me ocurrió decir que debíamos seguir considerando que las ETT eran el ariete del enemigo, sí, pero que en ningún caso podríamos juzgar al trabajador que buscase en ellas su pan. El ejemplo pasó desapercibido entonces, lo suelto ahora a ver qué pasa.

“Viajero, cuando tu cuenta lleva el número de un Peugeot de gama baja
y te encuentres abatido,
confía en la palabra, viajero”

(A. Cohaagen. La Haya. 1997)

Por otro lado, estoy haciendo un artículo sobre la edad de oro para los cien números de la revista. En cuanto echo la vista atrás el oro vuelve a parecerme latón. Me da que la edad de oro es esta. Ahora no trabajo por ETT. Quizá sea el momento de ponerse a escribir recetas (¿O es que no he dejado de hacerlo nunca?) Para esta crisis, sin embargo, me parece una receta mejor la que dejó Montalbán: quien calcula compra en Sepu.

Contesta a estas preguntas ¿se puede pagar una hipoteca con un contrato de becario? ¿quién quiere vivir en Seseña? ¿cuánto ha durado esta vez el engaño de los buenos tiempos?

Entre los grumetes hay emigrantes y españoles que frisan los treinta y cinco. Cuando entré en este sitio yo también pedí que me amarraran a la proa, para no moverme. Ahora me da un poco igual. Un asunto de conformismo. Si avisto otro barco me cambio y luego ya veremos. Hay un montón de paquebotes malayos. En todos se las gastan de formas parecidas. Estoy pensando en taladrarme la oreja otra vez.

1 comentario:

RGAlmazán dijo...

Oiga, le veo muy reivindicativo pero a la vez conformista. ¿Cómo se come eso? O blanco o negro, lo gris rechina.

Salud y República